Vivimos en la era del ruido. La verdad se esconde detrás de terabytes de desinformación y caos digital.
Creemos que la inteligencia real no es saber datos. Es conectar lo que otros ignoran.
Detective IQ no es un juego. Es un gimnasio para la mente analítica. Rechazamos la violencia gráfica barata. Preferimos la violencia intelectual de un rompecabezas imposible.
LA ELEGANCIA DE UNA TEORÍA PERFECTA.